Adiós Adidas, Tschüss Alemania
La historia de cómo cerré mi etapa en adidas y Alemania para volver a España y apostar por construir un nuevo proyecto desde cero.
Cierro una etapa fantástica de mi vida y hago balance de mi experiencia trabajando para adidas y viviendo en Alemania.
¿Cómo ha sido mi experiencia en adidas?
Desde el minuto uno en que el equipo de adidas y yo comenzamos a hablar, vi un lugar donde aportar mi valor y recibir a cambio un entorno de trabajo que nunca antes había conocido. Estar en otro país, trabajando con personas de diferentes nacionalidades y culturas, es quizá el aspecto más valioso que me llevo de esta experiencia.
Adidas HQ, Herzogenaurach.
Allianz Arena, Múnich.
1. Onboarding: cómo sobrevivir cuando eres el único que no habla el idioma
Cuando llegué a Alemania tenía cero conocimientos de alemán. Este país nunca había estado en mis planes y no había tenido contacto con el idioma.
Tras superar el proceso de selección, los reclutadores me explicaron que no habría problema porque gran parte del flujo de trabajo, desde los KPI y los informes hasta las aplicaciones, estaba en inglés. Aun así, la diferencia de idioma se notaba en el día a día.
Me apunté a clases e hice un intensivo de tres meses para acelerar el aprendizaje. En ocasiones me sentía frustrado porque resultaba difícil conectar con mis compañeros. Aunque ellos hacían todo lo posible para facilitar mi adaptación, los momentos más distendidos del trabajo sucedían en un idioma que todavía no conocía.
No lo considero un inconveniente: me ayudó enormemente a aprender alemán y a entender cómo gestionar procesos de onboarding en equipos multiculturales.
2. Experiencias vividas: cómo mantener unido a un equipo
Teniendo en cuenta mi situación, he de admitir que adidas cuenta con amplios recursos para gestionar equipos desde una perspectiva de inclusión y diversidad.
Alemania y adidas van de la mano. Lo comprobé en experiencias como acudir al Allianz Arena para ver un partido del Bayern con todos mis compañeros. Lo pasé genial, aunque fue el típico partido en el que el Bayern ya ganaba cuatro a cero a la media hora. Durante los 90 minutos tuve la sensación de estar entre amigos.
También guardo una foto con Serge Gnabry, jugador del Bayern de Múnich. Me sorprendió la actitud de la población alemana ante figuras como los futbolistas: son muy respetuosos y no suelen pedir una foto cuando los encuentran en un contexto personal.
Pedirla no es una falta de respeto, como hice yo. Pero recuerdo coincidir también con Sami Khedira y no pedírsela al ver que nadie más lo hacía.
Adidas HQ: cómo es la sede de adidas
Son muchos los aspectos en los que me he visto beneficiado tras mi paso por adidas. Mi formación académica está vinculada a los recursos humanos, pero siempre me ha interesado todo lo relacionado con el marketing y la transformación digital.
Conocer Adidas HQ también fue un punto de inflexión en mi carrera. Estar rodeado de personas expertas en diferentes materias me permitió entender cómo estructurar equipos con profesionales muy cualificados y, a la vez, muy distintos.
Al principio me sentí bastante impresionado y apareció el síndrome del impostor: «¿Qué hago yo aquí? ¿Merezco estar rodeado de gente tan inteligente?».
Apartar esos pensamientos y permitirme disfrutar de la experiencia me ayudó a crecer enormemente y a reconocer el valor que puedo aportar en una compañía.
¿Por qué me voy de adidas y Alemania?
Si has llegado hasta aquí, entiendo que te hagas esa pregunta. Nunca antes me había sentido tan bien en una organización y, justo cuando empezaba a superar la barrera del idioma, ¿por qué me voy?
Aunque resulte difícil de creer, no era feliz.
Todo lo anterior está muy bien y el progreso que experimenté durante ese año fue enorme, pero la realidad era que no me sentía bien. De hecho, me sentía más infeliz a pesar de alcanzar objetivos mayores.
Desde aquel recién graduado que empezó en Nike hasta el profesional que soy hoy hay mucha evolución y trabajo. También hay momentos en los que toca tomar decisiones difíciles y volver a actuar.
Me costó ser consciente de ello porque una parte de mí no quería admitirlo. ¿Quién va a creer que alguien puede ser infeliz trabajando para una gran empresa como adidas? La realidad es que lo era. Estos fueron algunos de los factores:
- ¿Quiero dedicarme realmente a esto? Tengo conocimientos de people management, marketing, workflows y no-code. Esa combinación me hizo sentir durante un tiempo que no identificaba aquello que realmente me gustaba y se me daba bien: encontrar mi ikigai. Hoy lo tengo más claro y no estaba en adidas.
- Trabajar paralelamente como freelance. Esta web es tanto mi espacio para compartir reflexiones como el lugar donde presento mi trabajo y mis servicios. Disfruto desarrollando sistemas no-code y funcionalidades que ayudan a emprendedores y startups a escalar reduciendo procesos.
¿Cuál es el siguiente paso?
No dejo adidas para quedarme mirando cómo pasa la vida. En aquel momento todavía no podía contar con detalle todo lo que venía, pero sí sabía que quería compartir mis conocimientos sobre no-code, Notion y Make, además de los sistemas que desarrollaba para empresas y particulares.
Cerrar esta etapa fue una decisión difícil, pero también el punto de partida para construir un proyecto nuevo desde cero en España.
Gracias por leer esta historia. Nos vemos en la siguiente.
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